Me gusta el contraste entre la solemnidad de los arcos y el pequeño caos del puesto, lleno de bolsos, zapatillas y sombreros. La mujer, con el cabello iluminado y el abrigo de cuadros, queda justo en medio de esos dos mundos. Una escena cotidiana dentro de una arquitectura que parece pedir silencio, aunque el comercio tenga otros planes.
Jaume Salvà · StreetSoul Fotografia de calle en blanco y negro · streetsoul.me