
Sin embargo, a diferencia de las anteriores, la de Schadeberg presenta un absoluto carácter localista al estar centrada únicamente en fotografías tomadas en Málaga en esos años 1969-1971. En mi opinión tal elección tiene dos caras: es comprensible y positivo que las salas pongan interés en mostrar la visión de los temas locales -cuando los hubiere- por los autores que se exponen, como en el caso de la de Meyerowitz en el Museo Picasso aunque esta cubriera también otros lugares y temas, pero reducir la muestra exclusivamente a ese localismo conlleva también ciertos "riesgos" ya que el espectador tiene más elementos para comparar y valorar, que no en vano podemos conocer fotos similares de fotógrafos locales aunque no tengan tanto renombre.
Para mi gusto lo mejor de la muestra, con diferencia, es la serie de imágenes de la Fiesta de Verdiales y me parece significativo que para el cartel se haya elegido la fotografía de Su majestad Juan Medina y José Gutiérrez. Aprecio el valor documental de la serie sobre un hecho, la "Fiesta" -así con mayúsculas, tal como la llaman los "fiesteros"-, de enorme interés no solo musical sino etnográfico e incluso lingüistico.


El resto -fotografías playeras, taurinas, etc- no me parecen especialmente relevantes, y es esta una opinión que he podido confirmar en otras personas que han visitado la exposición.



La realidad es que los años iniciales del desarrollismo turístico-playero están bastante documentados por fotógrafos y prensa local. A modo de pequeña muestra (fotos del archivo del CTI de la UMA):






Así las cosas, afirmaciones del tipo "una mirada única a la rica historia cultural de Málaga" o "su obra española, lejos de lo exótico o lo decorativo, revela una voluntad de comprensión que no juzga, sino que pregunta, observa y valora" parecen un tanto excesivas ya que la mayor parte de lo visto aquí no parece conllevar tanta "filosofía".

De hecho, en www.jurgenschadeberg.com hay algunas, pocas, fotos de la exposición, pero el caso es que revisando la sección de Galerías se hace evidente que las fotos "españolas" no son ni por asomo las mejores, ni siquiera en calidad de impresión. Por el contrario las series sudafricanas se ven magníficas en todos los sentidos. Ya me hubiera gustado ver aquí la de Six Decades of Jazz...